
Todavía Tenemos Tiempo es una creación escénica que nace desde el deseo de seguir en movimiento, de resistir -con humor, experiencia y ternura- sin esconder el desgaste del paso del tiempo sobre estos cuerpos en escena.
Dos intérpretes comienzan transitando un recorrido individual que se despliega en el espacio público mientras lo intervienen a través de la instalación, la manipulación de objetos, la acción o el texto... Y acabarán culminándolo en un encuentro, una cita a ciegas, entre ellos y con el público, en un lugar ya una hora concretos.
Un espacio escénico a dos bandas acoge el encuentro y brinda la posibilidad, no sólo de contemplar a los intérpretes, sino también de observar y contagiarse de las reacciones del público al otro lado, ya que como dijo Juarroz:
“El otro lado es el mayor contagio. Incluso los mismos ojos cambian de color y adquieren el tono transparente de las fábulas"
El espectáculo también bebe de una voluntad de hacer reír y empujar los límites del equilibrio de los objetos y cuerpos. Frágiles construcciones con bidones, doma de escaleras en equilibrio, cuerpos contundentes manifestando una contradictoria ligereza en el movimiento, palabrería absurda —al tiempo que profunda y poética— acompañando las acciones.























